The World According To Garp
Horace Walpole, el célebre autor de El Castillo de Otranto, dijo una vez que el mundo es cómico para aquellos que piensan y trágico para aquellos que sienten. T.S. Garp, el menos célebre autor de
La gente a menudo me malinterpreta, al igual que le sucedía a Garp, cuando me ven reír y también cuando intuyen que he llorado, cuando me pongo serio y cuando me dan ataques de ligereza. Una breve noticia que recorté de un periódico nos puede ayudar (a Garp y a mí) en nuestro intento por ilustrar la confusión en la que nos hayamos respecto a las tragedias cómicas y a las comedias trágicas.
Cerca de 40 elefantes merodeaban en una remota aldea del noreste de India en busca de comida cuando, en lugar de comida, se toparon con barriles de cerveza de arroz, que los granjeros de la región suelen fermentar en bidones de plástico escondidos en chozas. El gusto de los elefantes asiáticos por la cerveza de arroz es bien conocido. Éstos no traicionaron esa mala fama.
Una vez intoxicados, corrieron sin orden ni concierto a través de los campos de arroz, las plantaciones de banana y las casas de los aldeanos. Después de parar para tomar aire, un macho adulto decidió rascarse la espalda en un poste de alta tensión. El poste se vino abajo y los cables cayeron sobre la espalda del elefante, que murió electrocutado. Cinco elefantes que acudieron en su ayuda también recibieron descargas fatales, entre ellos tres crías. Los aldeanos ahuyentaron al resto de la manada antes de que les ocurriese lo mismo.
Quizá no ayude...

ka dijo
moraleja:
la cerveza electrocuta.
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ja ja ja ja ja
11 Mayo 2008 | 03:06 PM