Ponemos el pie en uno de los lugares más delicados del planeta. Este país es como una cristalería, en este caso de las caras. Entramos con miedo a tocar algo, no sea que lo rompamos y vete tú a saber dónde acaba la cosa. En Arabia Saudí hay que moverse con cuidado: tiene todos los elementos tanto para impresionar como para dar miedo. Mayor productor de petróleo del mundo (atiza), cuna del wahabismo (córcholes), localización de la Meca y de Medida (rábanos), país natal de Osama Bin Laden (rayos y centellas)... Mucha gente, cuando reza, reza en dirección a este país, suponemos que no por casualidad.
Ligeramente mayor de un quinto de los Estados Unidos. Desierto seco y riguroso, con temperaturas extremas. Nota: nos gustaba más el Caribe.

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